El soñador sin párpados:
"Bienvenidos a la ficción, damas, caballeros, niños, animales y seres de otros mundos. ¡El espectáculo va a comenzar! Asómense a la ventana de mi cabeza. Les prometo espejos distorsionados y vidas del revés".
Para todos aquellos que
queráis comprar la novela y que os la firme con mi espantosa letra -soy
escritor, no rotulista-; además de descubrir en directo el estupendo
trabajo que han hecho el actor Daniel Peña y el compositor Manuel
Santapau con el audiolibro, os invito a venir a cualquiera de las dos
presentaciones de mi novela: "La caída del rey Bufón".
Zona Mestalla Calle de Amadeo de Saboya 17 Valencia
Sábado 12 de mayo a las 19:00
La caída del rey Bufón
De Roberto J. Rodríguez
Presentación de libro y audiolibro, con la participación del actor Daniel Peña y el compositor Manuel Santapau.
LIBRERÍA BURMA Calle Ave María 18 Madrid (centro)
Sábado 19 de mayo a las 19:00
La caída del rey Bufón
De Roberto J. Rodríguez
Presentación de libro y audiolibro, con la participación del actor Daniel Peña y el compositor Manuel Santapau.
UN POEMA ÉPICO DE PERDEDORES, UNA
PELÍCULA DE ACCIÓN A RAUDALES.
Cuando uno empieza a preguntarse
si su pasión por el séptimo arte comienza a languidecer, pues la mayoría de los
títulos occidentales –y en mayor medida los venidos desde Hollywood- no suelen
llenarle y la indiferencia se torna un sentimiento predominante al abandonar las
salas de los cines o al levantarse del sofá, después del visionado de una
película, no existe mejor remedio que volver los ojos hacia Asia; en esa parte ignorada
del mundo se están tejiendo unas interesantísimas filmografías, cuyo único
defecto es no disponer de la promoción y la distribución de occidente.
Desde hace años un grupo de
cineastas coreanos están convirtiendo la filmografía de su país en una fuente
inagotable de buen hacer. El cine coreano –al menos en lo que se refiere a
talento– goza de una salud envidiable y cada año se estrenan unas cuantas
grandes películas.
Aquellos que vemos en el cine sin
prejuicios, estamos siendo testigos de un momento histórico; nos encontramos
ante una generación de directores que probablemente se convertirán en los
principales referentes de las próximas generaciones.
Si los cineastas de USA tuvieron
a la filmografía francesa e italiana como espejo en el que reflejarse –y en
menor medida, la japonesa, con Yasujirō Ozu o Akira Kurosawa como máximos
exponentes-; y luego los europeos y los japoneses, a su vez, se fijaron en los
cineastas norteamericanos de USA. Las próximas generaciones de cineastas de
todo el mundo tendrán que fijarse, sin ningún género de dudas, en la brillante oleada
de directores coreanos independientes –en el ámbito intelectual, no financiero–
que están surgiendo en estos inicios del siglo XXI.
En efecto, la ola que está
pasando ahora, y que muy pocos parecen ver, a falta de un nombre rimbombante,
acabará por estudiarse en las escuelas de cine. En un futuro cercano, sin no se
comete una injusticia atroz, no nos resultarán tan exóticos y desconocidos nombres
como Park Chan-wook (“Oldboy”, 2003),
Kim Ki-duk (“Hierro 3”, 2004),
Ji-woon Kim (“Encontré al diablo”; I Saw The Devil, 2010), Bong Joon-Ho (“Mother”, 2009), Na Hong-jin Chugyeogja (“The Chaser”, 2008) o el director de “El
hombre sin pasado” (The Man From Nowhere,
2011): Lee Jeong-Beom.
Por desgracia, solo nos llegan
las películas asiáticas de los directores que triunfan en los festivales más
populistas, obligando a aquellos que sentimos predilección por el nutrido grupo
de extraordinarios cineastas que ruedan allí, a buscarnos la vida para poder
ver alguna de sus impresionantes películas.
Menos mal que aún existen ciclos
como el de la Filmoteca de Madrid, donde este año hemos podido disfrutar de unas
semanas de cine dedicadas a Hong Kong y a Corea del Sur.
Pero la vida comercial de los
filmes asiáticos en las carteleras es exigua. Por lo que los amantes de sus
filmografías –y del cine en general–no
podemos más que frotarnos las manos y agradecer que distribuidoras como
“Mediatres estudio” arriesguen y nos traigan películas de una calidad
elevadísima, como el caso que nos ocupa: “El hombre sin pasado”.
“El
hombre sin pasado” es una hermosa y lírica historia de amistad entre un hombre
que ha perdido las ganas de vivir y una niña que no entiende el mundo cruento
donde ha nacido. Redención y amor van de la mano en un drama de acción que hace
de la contención y la sobriedad sus principales virtudes; salpicados de un
humor sutil y que no entorpece la trama.
En
esta película nadie proclama a los siete vientos lo mal que lo está pasando,
basta un plano de los ojos de la niña o del hombre “corriente” –al que hace mención el título
original– para que los espectadores sientan en carne
propia toda la angustia y la desesperación con la que viven, o que entiendan el
férreo sentido del honor que albergan incluso los personajes de dudosa
moralidad que los acompañan en una persecución hacia la muerte y el perdón.
“El
hombre sin pasado” es una película de acción reflexiva, con repentino
estallidos de violencia explícita; no porque se vea, sino porque se siente casi
de forma literal. La épica impregna cada uno de los fotogramas de la cinta. No
obstante, el personaje principal no es más que un Ronin moderno en busca de redención.
Las interpretaciones, sobre todo
de la pareja protagonista, son excepcionales. Kim Sae-Ron, quien ya nos rompió
el corazón con su interpretación de una niña abandonada por su padre en “A brad
new life”, conmueve con su sola presencia. Y Won Bin, en un papel completamente
diferente al de “Mother”, es capaz de parecer el tipo más letal del mundo y el
más bondadoso en función de las necesidades de la historia, en una mezcla
compleja y explosiva.
Resulta fascinante como Lee Jeong-Beom planifica las vistosas y elegantes secuencias de
acción. A pesar de todos los desplazamientos que se dan al mismo tiempo, dentro
y fuera del encuadre, tanto de personajes como de objetos materiales, el
espectador sabe donde están ubicados los personajes implicados en el conflicto
y nunca surge la confusión.
Nadie debería
dejar pasar esta brillante película de acción.
Oyes el ruido de las balas al impactar contra tu
coraza metálica. Las detonaciones son ensordecedoras. No entiendes qué está
pasando. Desde que te crearon, has sido un buen policía. Entonces, por qué tus
compañeros te acribillan a disparos.
Descubre quién eres, y cóbrate tu justa venganza.
Pero ojo con saltarte las leyes implantadas en tu cerebro.
Asume el papel de
“Robocop”, uno de los mitos cinematográficos de los ochenta, en este espléndido
videojuego de acción.
“Robocop” es una magnífica conversión de la
homónima máquina recreativa que, a su vez, fue una fiel adaptación a la
película de culto, dirigida por Paul Verhoeven. Y la compañía encargada de
hacerlo, no fue otra que la mítica “Ocean”.
Michael Lamb fue el programador de este
fantástico videojuego. Quien también nos deslumbraría con otra interesantísima
adaptación cinematográfica —esta vez, creada específicamente para los
microordenadores— titulada “Batman: The Movie”; el cual analizaremos
próximamente.
Resulta curioso que los tres videojuegos que se
hicieron de “Batman” sean tan distintos y tan buenos; y más, en una época
donde la mayoría de los videojuegos de superhéroes eran mediocres. Pero de eso
hablaremos cuando analicemos los dos videojuegos que nos quedan de Batman:
“Batman, The Movie” y “Batman The Caped Crusader”. Recordad que el primer “Batman”,
de Ocean, ya lo analizamos; pues el remake es clavado al
original, salvando, claro está, las diferencias gráficas.
Pero centrémonos en “Robocop”.
Basta cargar el videojuego, en nuestro emulador,
para descubrir una de las mejores melodías de 8 bits, compuesta por Jonathan
Dunn. La música se puede continuar escuchando, cuando nos ponemos manos a la
obra. Detalle innovador, pues en la mayoría de videojuegos —aunque no en todos,
claro— la banda sonora estaba reservada para el menú de opciones y desaparecía
cuando empezaba el videojuego.
“Robocop” es un arcade de acción
horizontal donde entre fase y fase tenemos que salvar una pantalla con un
sistema de juego completamente diferente, como, por ejemplo, disparar con la
mirilla al tipo que tiene de rehén a una mujer —igual que en la película— o
realizar un retrato robot de un asesino: modificando ojos, nariz, boca, etc.
Las fases de desarrollo horizontal consisten en
avanzar por un escenario —curiosamente los fondos coinciden cronológicamente
con los de la película—, pistola en ristre, y matar a todos los enemigos que nos salen al paso;
quienes pueden aparecer, indistintamente, por la izquierda, la derecha e, incluso,
apostados en las ventanas o los balcones.
Robocop puede agacharse, disparar y dar puñetazos
a corta distancia. La munición no es ilimitada. La barra de energía la
llenaremos cuando encontremos los botes de “potitos”. También podíamos cambiar
el tipo de arma. La mejor es la que dispara ráfagas de tres disparos, pues nos
facilita matar a los enemigos que nos salen de frente y por arriba.
En alguna de las fases, tendremos que
enfrentarnos a un enemigo final. El más peligrosos de todo era el robot
—que también aparece en las películas— “ED209”.
La versión Amstrad CPC vuelve a destacar por su calidad gráfica, su colorido y además nos ofrece una velocidad de sprites adecuada, así como un buen scroll, con lo que el grado de jugabilidad es altísimo.
Después de este magnífico videojuego, vendrían la
segunda y la tercera parte. No he podido jugar a ninguna de las dos
continuaciones, por lo que no me voy a pronunciar hasta que no tenga la
oportunidad de hacerlo.
De todas formas, si queréis un emulador gratis y no sabéis cual, mirad este enlace
de los compañeros de Amstrad Esp -uno de los mejores sitios para
saber más del Amstrad y donde podréis encontrar gran variedad de
títulos clásicos y nuevos; sí, la escena retro está viva, aunque cada
vez más parada en el caso concreto de Amstrad.
En caso, de que no sepáis o tengáis
alguna duda o curiosidad al respecto, decidmelo en los comentarios,
y os aclararé todo lo que esté en mi mano.
Todos los amantes de la retroinformática tenemos una cita ineludible este fin de semana en el Matadero de Madrid: RetroMadrid 2012.
Os dejo el enlace de la página de RetroMadrid para que quienes estéis interesados podáis tener todos los datos.
Impresionante el cartel promocional del evento que ha dibujado el gran Alfonso Azpiri para la ocasión, con Mot enfundado en una camiseta de RetroMadrid y los personajes de Mad Mix Game de Topo delante del Matadero.
Por un lado la sorpresa que os había prometido: un extenso artículo escrito por mí, dedicaco al último año de la colección del "Capitán América", aparece publicado en el número 200 de la revista Dolmen; y lo bueno, es que no será el último.
En las próximas semanas, si no surge nada extraño, escribiré una entrada narrando lo importante que fue para mí "Dolmen" en una época de mi vida en la que parecía destinado a dejar de leer cómics de superhéroes y como la publicación en el número 200 cierra un círculo.
Sigo cumpliendo sueños, pues siempre quise escribir en una revista de cómics; y más concretamente en "Dolmen".
Por otro lado, tengo que anunciar con una sensación agridulce que debido a los brutales recortes del nuevo gobierno y sus respectivas comunidades, "Galisgamdigital" cierra sus puertas y "Gangsters Zombies" se queda sin editorial. Esta es la sensación agria. Y desde aquí, solo puedo darle las gracias a Esteban, mi editor, y desearle lo mejor.
¿Y dónde está la sensación dulce? Pues, por suerte, "Gangsters Zombies" volverá a ser publicada por otra editorial, aunque todavía no puedo concretar porque no está cerrado, en papel y en ebook. Así que aquellos que reclamábais su edición en papel, veréis vuestros deseos cumplidos. Solo resta ser pacientes.
Cientos
de naves enemigas. Una terrible batalla estelar. Tú contra todo un imperio.
Atrévete a pilotar una nave de combate y disfruta de uno de los mejores
“Matamarcianos” creados para los microordenadores de 8 bits.
Light Force(1986) es un videojuego matamarcianos. Fue uno de los que más jugué en su momento y, tal
vez, mi favorito del género; aunque nunca gozó la fama de otros, como “R-type”
o “Terra Cresta”.
He vuelto a cargarlo en mi emulador de Amstrad, para escribir
este análisis, y me ha pasado lo mismo que me pasa con otros arcades, como, por
ejemplo, “Army Moves”. No sé cómo éramos capaces de pasarnos horas pulsando la
tecla de disparo —pues en este, al igual que otros— no vale dejar presionada dicha
tecla para disparar sin parar, y tirarnos horas así. Han bastado unos minutos
para que tuviera que dejarlo, porque me dolía el dedo a rabiar. Supongo que
será que, a principios de los noventa, me acostumbré a la calma de las
aventuras gráficas y, desde entonces, he jugado a pocos arcades del estilo mata-mata. Aún así, el videojuego es prácticamente
idéntico a como lo recordaba.
La nave tiene un atractivo diseño triangular. Las animaciones
de esta y los demás elementos que se mueven en pantalla están bien
definidos. Los escenarios son capaces de transportarnos al espacio. El diseño
de los enemigos resulta atractivo. El scroll es vertical y suave. La
perspectiva cenital. Los gráficos son bastante buenos. Los efectos sonoros
están logrados.
El sistema de juego es rápido, adictivo y —como era habitual en
los 80— demasiado difícil. Su elevado grado de dificultad es uno de los
pocos puntos negros de este fantástico videojuego; aunque recuerdo que, en su
momento, mi hermano y yo, si no nos lo acabábamos, poco nos faltaba. Jugado
hoy, apenas logro avanzar. Otra vez, será necesario no desistir y practicar,
para volver a recuperar la destreza mermada.
Para concluir, señalar que “Light Force” fue publicada en 1986 por
“Master Than Ligh”, compañía de la que un servidor no conoce más que este
videojuego. Los encargados de desarrollarlo, fueron Greg Follis y Roy Carter.
De todas formas, si queréis un emulador gratis y no sabéis cual, mirad este enlace
de los compañeros de Amstrad Esp -uno de los mejores sitios para saber
más del Amstrad y donde podréis encontrar gran variedad de títulos
clásicos y nuevos; sí, la escena retro está viva, aunque cada vez más
parada en el caso concreto de Amstrad.
En caso, de que no sepáis o tengáis alguna duda o curiosidad al
respecto, decidmelo en los comentarios, y os aclararé todo lo que esté
en mi mano.
Fernando me ha mando un correo electrónico para comunicarme que su novela se podrá descargar gratis durante unos días. A continuación os dejo toda la información que me ha proporcionado:
Desde el 23 al 27 de abril de 2012 podrán descargar
GRATIS por Amazon la versión (para Kindle) de mi novela de
terror: "El Visitante Maligno"
por los siguientes enlaces: